viernes, junio 24, 2005

Sucesiones

A veces las cosas suceden por que si, en otras tantas suceden por que no, y al final un si o un no, ni juntos hacen diferencia. Por momentos siento que me diluyo, la ciudad me agobia con sus rostros tristes de siete de la mañana y sus putas felices de medianoche. No soy más que este otro cuerpo que se desvanece en mi cuerpo para convertirse en un sudor penetrante que resurge en mi propio aroma, me doy asco y al mismo tiempo me adoro, busco una salida que no conduzca a ninguna parte. Tal véz me estoy volviendo loco, y si es así, ¿que más da?

No hay comentarios.: