lunes, junio 29, 2009

Morir y nacer


Ha muerto el rey del Pop, ha muerto Michael Jackson. No sé si el mundo se ha dado cuenta lo que esto significa. Supongo que no. El mundo no se da cuenta de nada. Me entristece pensar que las cosas nos pasen por las narices así, tan así, Maradona tiene una iglesia. Michael Jackson no.

Ha nacido el rey, ha llegado por fin Babylon King. No sé si el mundo se dará cuenta de lo que esto significa. Supongo que no. El mundo es un lugar muy grande. Me alegra pensar que Babylon les romperá las narices. Maradona tiene una iglesia, ahí adora a Babylon King.

martes, junio 23, 2009

Uno de Tres

Ya llegó la editorial que le va a romper su madre a todos.


www.unodetres.com



Inicia este viaje con nosotros.

jueves, junio 18, 2009

¿Por qué el escritor cruzó el camino?

Por alguna razón, todavía no la comprendo muy bien, estoy suscrito a una lista de correo de escritores en internet. Hoy me llegó esta joyita, un pedazo de siglo XX que se introduce a codazos en el siglo XXI; una prueba más de por qué los editores de hoy dicen que no hay autores y los autores dicen que no hay editores y cada día hay menos libros. No conozco a este tipo, espero nunca conocerlo si les soy sincero, pero este pequeño pedazo de atrocidad tendría que ser enmarcado y puesto en la pared del "jamás pienses así" de cualquiera que tenga intenciones de seguir leyendo libros en 30 años.


MANIFIESTO PARA UNA NUEVA LITERATURA INDEPENDIENTE

Pablo Paniagua

Estoy convencido de que la literatura vive en un estado de permanente emergencia. La industria editorial, casi en su conjunto, dejó de apoyar a los autores noveles que enfrentan su trabajo con honestidad, para promover un tipo de producto pseudoliterario que rebaja la percepción general de lo que antes se entendía como literatura. Ahora, por ejemplo, David Trías, editor de Plaza & Janés (del grupo Random House Mondadori), proclama con descaro la conveniencia de la novela como producto consumible, mientras que el “mundillo literario” aplaude la concesión del Premio Cervantes a un escritor, como Juan Marsé, que plaga sus novelas con adverbios terminados en “mente” y cuya obra supone el estancamiento de un género que sigue los cánones del siglo XIX. Y es que la banalidad y la simulación de la Civilización Supermoderna lo empapa todo, hasta el punto de equiparar el éxito de ventas con la calidad. Hoy las historias de contenidos superficiales, bajo una deficiente forma y sin fondo, son las que reinan en el panorama literario, mientras asistimos a la derrota de la Gran Literatura.

Da la sensación de que una parte de los involucrados en el proceso editorial (escritores, agentes literarios, editores, críticos y periodistas) , están planeando y ejecutando la muerte de la literatura, su asesinato, mientras los lectores, alienados por la simulación, aplauden como si estuvieran viendo tal acto sentados frente a un televisor. Es la “cultura del entretenimiento” la que se superpone a la “cultura del pensamiento”, donde enanos mentales, como Francis Fukuyama, tan festejado por los medios de comunicación de masas, son los grandes pensadores de la Época Supermoderna.

Pero dicha civilización parece que naufraga, en la propia crisis generada por la ausencia de valores espirituales, cuando el Becerro de Oro que todos idolatran se desquebraja como el mismo modelo económico en el que se sustenta. Y aquí la historia bíblica toma la forma de la parábola para repetirse en los tiempos de hoy, con un dios supletorio que nos conduce hacia la distopía. Ésta es nuestra civilización fracasada, la Humanidad ante el callejón sin salida, donde el ídolo monetario refulge con el fuego de la avaricia y la especulación, y donde la literatura, como un apéndice corrupto, rebaja su esencia para ir a la búsqueda exclusiva del logro económico, y así mostrar su rostro más siniestro.

Ante lo arriba expuesto, hago de mi palabra un grito para promover una nueva “literatura independiente” que ha de enfrentar, criticar y señalar, los males de la Época Supermoderna y su banalidad, para así alejarse de la inercia que supone la muerte de la literatura. Como escritores tenemos que recuperar, con esfuerzo y dedicación, los espacios que nos están robando, encontrar nuevas estrategias para la supervivencia y no desistir en mostrar muestro trabajo al mundo. Para ello, hay que crear editoriales independientes (las nuevas tecnologías de impresión propician dicha vía, cuando negocios como “Lulu.com” o “Bubok.com” son salidas demasiado fáciles y, por tanto, bajo el influjo de la mediocridad) , autogestionar nuestra obra, formar colectivos y grupos que dejen de mirar hacia el fondo del callejón sin salida, y así hacer que nuestra voz permanezca y sea escuchada; es indispensable suscitar la ruptura, crear el espíritu crítico que nos distinga frente a los narradores de lo banal, y recuperar la palabra: porque el paso del tiempo siempre hace justicia a los que no la traicionaron.

Ahora que el negocio editorial se está transformando, gracias a las nuevas tecnologías de impresión, más la venta y promoción de contenidos literarios a través de Internet, podemos ir de manera resuelta al encuentro de los lectores. Es necesario, en consecuencia, establecer los procesos de divulgación y promoción que nos permitan evadir el anonimato, y presentarnos como una alternativa literaria independiente. Cualquier iniciativa es mejor que quedarse con los brazos cruzados, pues podemos vender nuestro trabajo, además de por Internet, en las calles, plazas, librerías, centros culturales, cafés y bares de nuestra ciudad (así como lo hacía, por ejemplo, Georges Bataille con sus ediciones caseras en la noche parisina). Es posible, les aseguro, vivir de la literatura sin rendirse a la superficialidad, sin tener que abandonar nuestros principios de honestidad literaria ni claudicar ante los equiparan el libro, como producto, a una hamburguesa de McDonalds´s o una lata de Coca-Cola.

Siempre es duro nadar a contracorriente, ser marcado y mirado con recelo por los traidores de la palabra, pero incluso así merece la pena continuar. Es el simple acto de esta rebeldía el que nos diferencia, el motor de la ilusión que pretenden pisotear, cuando el camino embrozado al que nos arrojaron se convierte en el estímulo para avanzar hacia el futuro.

Hoy, sin duda alguna, es la hora de luchar por este gran sueño.

Pablo Paniagua a 21 de mayo del 2009




Supongo que Pablo piensa que la Gran Literatura es algo nuevo o que el concepto de unirse bajo el ala de los colectivos y las autogestiones es la gran panacea que salvará a la (sic) Gran Literatura (sic jeje). La basta ignorancia de los conceptos es lo que sume a los libros en discusiones estériles y poco audaces. Hoy en día, donde todo se conecta por todas partes, estas ideas gregarias de solitud y aislamiento son de risa y preocupación. A veces me pregunto si los editores, los dueños de los equipos de futbol, los políticos y los CEO (por nombrar algunos) destruyeron las aspiraciones de escritores, futbolistas, ciudadanos y trabajadores. O fueron éstos que en su cobardía se refugiaron en si mismos y jamás pensaron afuera del círculo. ¿Usted qué opina?

viernes, junio 05, 2009

Si votas, no te quejes.

Bueno pues, parece que el calambre ya llegó a donde tenía que llegar. Los partidos políticos están pidiendo que no anulemos, dejemos en blanco o simplemente nos abstengamos del voto. He aquí las joyas con las que intentan convencernos:

" La presidenta del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, María del Carmen Alanís, pidió a los ciudadanos no desperdiciar la oportunidad de sufragar, ya que “esta es la única forma en que pueden participar directamente en la toma de decisiones públicas”."

Claro, como en los cambios de estatutos del IFE o en la asignación de recursos a los partidos políticos. Si votamos tenemos el derecho a juzgar políticamente a nuestros malos gobernantes y a exigir leyes claras en favor de la libertad de expresión, gracias María del Carmen Alanís por recordarnos que en este país no importa por quién votes, nuestra opinión no sirve de nada.

"Sobre el tema, Jesús Ortega, líder nacional del PRD, aseguró que se trata de llamados “demagógicos y peligrosos”, ya que si se insiste en que la ciudadanía se aleje de los asuntos públicos y anule su voto, se contribuye “a sustituir sistemas democráticos por sistemas autoritarios”."

Uy, que bueno que Jesús Ortega reconoce lo que es un sistema demagógico y autoritario, quizá se refiera a sus organos internos que todo lo deciden a golpes e insultos o a lo autoritario que resultó tomar Reforma y media ciudad por sus exigencias de fraude. No te preocupes Jesus, si nadie vota, ya no tendrás tantos problemas ordeñando urnas mano.

"Germán Martínez, presidente nacional del PAN, llamó a los partidos a “defender la trinchera de la participación ciudadana” y pidió a la sociedad no hacer caso de las voces que llaman a la anulación del voto. "

Claro Germán, la participación ciudadana, gran trinchera. Gracias a la participación ciudadana vivimos en un mejor país, con mejores leyes y mejores gobernantes. Con oportunidades justas y equitativas, donde los partidos políticos sobreviven por las ideas políticas y no por las bases amainadas con puestos y despensas. No votar sería el único acto de participación ciudadana digno frente la calidad de la política nacional.

"
Las dirigencias de los partidos Convergencia, Verde Ecologista de México y Socialdemócrata consideraron, por separado, que anular el voto sólo permitirá que los partidos dominantes (PRI, PAN y PRD) conserven “como una perpetuidad ”los cargos de elección popular. "

Oh mis pequeños partidos basura, queridísimos y amadas sanguijuelas políticas. Ustedes que cambian de dirigencia en la cena familiar de navidad, ustedes que cambian de estatutos como de calzones. Me asusta tanto la idea de que suban en las encuestas, como la posibilidad de seguir votando por el PANPEREPRI

jueves, junio 04, 2009

RIP

Esquemas y dilemas

Llevo un tiempo leyendo blogs de escritores (sic). Este tiempo lo considero perdido. Fuera de algunos obsesivos que comparten los mismos gustos que yo, los escritores contemporáneos son tan aburridos en sus blogs como en sus novelas. Me gustaría averiguar si las ventas de sus novelas y las visitas a sus blogs son directamente proporcionales. Lo dudo. A veces me pregunto como llegaron algunos de los antes mencionados a ser escritores. ¿Serían muy feos en la secundaria? ¿Algún maestro de literatura los convenció de seguir el camino de las letras? ¿Odiaban las matemáticas? Estos son el tipo de preguntas que me interesaría hacerles, quizá por eso no comento en sus blogs y lentamente los voy borrando de mi RSS.