miércoles, abril 29, 2009

El bueno, el malo y el feo.

El lector es un animal ingrato. Pero como consumidor, es el único que tiene derecho a ser un animal ingrato. El consumidor lector compra un libro y espera que lo divierta, lo entretenga, lo haga feliz, cuándo menos, un rato. Por ahí nos vamos sobre Dostoyevsky y decimos que Crimen y Cástigo o Los hermanos Karamazov no divierten o entretienen, ni siquiera, un ratito. Pero entonces del otro lado del mundo o del tiempo aparece un lector consumidor que dice que estamos operados del cerebro y que Crimen y Cástigo es la panacea del entretenimiento y que por ende, estamos equivocados. Seguramente alguien de otro lugar podrá decir que prefiere que le rebanen el escroto con una navaja de afeitar que leer dos páginas de Los hermanos Karamazov. ¿Dónde está entonces la verdad? La verdad es que no hay verdad, sólo opiniones del consumidor. Es cómo tratar de discutir si la Heinz, Clemente Jaques o la Costeña son la mejor catsup que existe en el mercado. A final de cuentas uno va y compra la catsup que le gusta y se siente féliz con eso. El lector consumidor es el único jurado válido para un libro, es la relación más poderosa e importante de la industria editorial. Tratar de convencer a alguien de que el libro que le gusta es malo, no sólo es tonto, también es una muestra de pedantería. Por otro lado, uno tiene la obligación de recomendar un libro que le gusta, sin importar si lo considera canónico, comercial o raro. El único argumento para recomendar un libro es lo mucho que lo disfrutamos. Podemos catalogar los libros como buenos, malos o feos, para el lector consumidor éstas son las únicas etiquetas que importan. La crítica se hizo para los escritores, para los teóricos, para los editores. El lector consumidor siempre guardará para sí aquellos libros que pueda catalogar como buenos, malos o feos.

Hoy leí un libro malo y me gustó mucho.

miércoles, abril 22, 2009

Barco que se hunde en Alejandría

Por fin he terminado el viaje. Un viaje que comenzó hace muchos años y que me atormentó como si se tratara de una muerte premeditada. La primera vez que conocí a Justine las cosas me parecían claras y sólidas. La segunda vez que conocí a Justine todo me parecía disgregado, diluído en una sustancia blanca. Hoy me alejo a paso seguro de Alejandría y miro por encima del horizonte a Darley, Balthazar, Scob y Clea sonriendo eternamente desde un paraje ensombrecido por la arena. Me hubiera gustado ver fuegos artificiales explotando en mi ventana o escuchar la sirena de puerto anunciando el final. Nada de esto ha sucedido, sólo un pequeño suspiro que no es más que una serie de dudas y nombres que se arremolinan en mis dedos. Me hubiera gustado tener un barco y navergar alrededor de Alejandría. Ese barco se hubiera hundido.

jueves, abril 16, 2009

Southland Tales

I'm a Pimp and Pimps don't commit suicide.

miércoles, abril 15, 2009

Una fiesta interminable...

Esto viene de Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce

"Hubo una época, pobre de mí, en que creí que la literatura arrastraría gente, como el rock, y que los jóvenes que entonces empezábamos a publicar en revistas marginales o a dar recitales donde sólo acudían nuestros amigos tendríamos status similar a los rockeros... Es bastante tonto (..)

(...) Nos conoceríamos todos... como se conocen entre sí los músicos de rock... y daríamos recitales a los que acudiría mucha gente. Los editoresserían amigos nuestros o sería alguno de nosotros. Más o menos como Ferlinghetti y el City Lights Books. El ejemplo. La verdad es que ni siquiera sabíamos acentuar como es debido, por no mencionar la prosa que algunos perpetraban. Supongo que ni siquiera es trágico o cómico, sólo lamentable, en Alemania no hubiera sucedido(...)"

Roberto Bolaño
y/o A.G. Porta

Habría que anotar:

Hablar de Roberto Bolaño es fingir que no existe Roberto Bolaño.

domingo, abril 05, 2009

¿Qué sigue?

¿Y ahora qué sigue? ¿Retomar el lenguaje y construir más castillos de humo? ¿Volver atrás el tiempo y preguntarle cómo se tira la teja?¿ Es momento de reescribir los clásicos como Hollywood reescribe películas? ¿De verdad esto es una busqueda? A veces presiento que todo se agota, hasta los pretextos para crear y sustentar e hilar y volver una y otra vez al mismo punto y coma. ¿Qué nos queda ahora que las palabras son simbolos huecos? ¿Hay más poesía en una fórmula física que en un par de versos latinoamericanos? ¿Acaso no somos Nausea también? ¿No pusimos la costilla entrelíneas? Estamos ahogados entre el paradigma y el síncope, nos hundimos entre la retórica y el fuete, asnos hermano asno, somos asnos. ¿Es acaso el momento de rendirnos al culto de la personalidad? ¿Pop pop Pop? Me imagino a veces a Kurt viajando en metro preguntándose cuándo decidió ser un artista o sentado en la taza del baño preguntándose cuándo decidió ser un artista, me gusta imaginarme a Kurt pero eso no arregla nada. Ni cagando, ni viajando, no encuentro donde está el honor en todo esto. ¿Acaso estamos en una película de Kung-Fu? ¿David Carradine o Dios? ¿Scarlett o Eva? ¿Soy el único sordo aquí?

jueves, abril 02, 2009

Frontera

La diferencia es que en México si disparas 322 tiros eres un narco... En Estados Unidos si disparas 322 tiros eres un rapero.