sábado, noviembre 26, 2005

Día 1

Se entrega el premio, Tomás sonríe y disfruta la ocasión. En el fondo, los peces gordos de la cultura de este país se regodean pensando en las declaraciones que harán cuando llegue su turno, como harán sentir a todos los asistentes bienvenidos al gran esfuerzo de unos cuantos que será aprovechado por todos... Sari sube al estrado, la gente comienza a retirarse. La mujer, que sabiamente aprendió de la ocasión anterior, declara inaugurada la 19° FIL y deja el micrófono. No importa cuan acertado resulte el movimiento, el hecho es que a nadie le importa lo que tenga que decir y ella lo sabe.

La sala de prensa resulta distinta al año anterior, el acento sudamericano replantea toda una sonoridad que se disfruta a distancia. Entre periodistas no hay amistad, solo favores que nos permiten desarrollar algunos instantes de camaradería. Cinco minutos en la sala y ya me invitaron al primer coktail, CONACULTA desea extendernos una invitación a su fiesta privada, no creo que Sari asista, por su bien.

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