11/8/08
Semana complicada
9/8/08
6/8/08
Novela
"My
desert-island, all time, top five most memorable split ups, in chronological order:
1. Allison Ashworth
2. Penny Hardwick
3. Jackie Allen
4. Charlie Nicholson
5. Sarah Kendrew.
These were the ones that really hurt. Can you see your name in that lot, Laura? I reckon you'd sneak into the top ten, but there's no place for you in the top five; those places are reserved for the kind of humiliations and heartbreaks that you're just not capable of delivering. That probably sounds crueler than it is meant to, but the fact is that we're too old to make each other miserable, and that's a good thing [...]"
Ahora viene la traducción (hecha por un servidor) para que no digan que este no es un blog demagógico.
"Mi
isla desierta, todo el tiempo, las cinco rupturas más memorables, en orden cronológico:
1. Allison Ashworth
2. Penny Hardwick
3. Jackie Allen
4. Charlie Nicholson
5. Sarah Kendrew.
Éstas son las que realmente duelen. ¿Puedes ver tu nombre entre ellas, Laura? Reconozco que te colaste hasta las diez primeras, pero no hay lugar para ti entre las cinco; esos lugares están reservados para el tipo de humillaciones y corazones rotos que tú simplemente no eres capaz de repartir. Probablemente eso suena más cruel de lo que quisiera, pero el hecho es que estamos demasiado viejos para hacer la vida del otro miserable y eso es algo bueno [...]"
Quizá para algunos lectores esto no tenga sentido alguno, ni siquiera sea importante, pero yo siempre me pongo a pensar el porqué es tan fácil para el escritor norteamericano entrar a una novela de lleno, de golpe, sin pensar mucho en el adorno estilístico o en la vuelta de tuerca. Parece que de aquel lado del río (pasando la otra Doctores) tiene historias que contar y las novelas solo son su vehículo... ¿Qué pasa por acá?
**La traducción probablemente tenga sus problemas, pero confío que lectores como René me harán el favor de corregirme.
28/7/08
Fronteras
27/7/08
Blogger, Bloguear, Blogueando
Me ha dado por leer blogs de nuevo, la técnica es fácil, entras a un blog que te gusta y empiezas a viajar por los links o por los comments, normalmente la gente que tiene un buen blog suele leer otros buenos blogs además de los RockstarBlogs (Plaqueta, El Huevo, Todomepasa, Alberto Chimal etc). Pero a últimas fechas me he encontrado con un montón de blogs dedicados únicamente a sostener pleitos que rayan entre lo virtual y lo real, es como si de verdad insultarse en un blog o ir a contar las verdades de la gente con sus conocidos virtuales fuera realmente importante. En serio gente, están gastando ancho de banda a lo pendejo... Respétense, quiéranse... Aunque sea un poquito.
25/7/08
Emo my ass
24/7/08
El Salto
22/7/08
16/7/08
14/7/08
Maravillas
7/7/08
Fe de ciegos
"Ese exceso de libertad es precisamente lo que más ata al escritor. Amenazados por la inmesidad del mundo y el carácter definitivo de sus problemas, se agarran deseperadamente al pasado; se agarran a sí mismos; desean quedarse tal como eran; tienen miedo del más mínimo cambio en sí mismos por temor a que todo se les desmorone; y finalmente se agarran con despero a la única esperanza que les queda, que es la esperanza de recuperar la patria. Pero la recuperación de la patria no puede realizarse sin lucha, y la lucha requiere fuerza; la fuerza colectiva, sin embargo, sólo puede crearse mediante la resignación del propio yo. Para crearla el escritor tiene que imponerse a sí mismo y a sus compatriotas una fe ciega y muchas más cegueras, mientras que el lujo del pensamiento libre y desinteresado se convierte en el más grave de los pecados. De modo que no sabe ser escritor sin patria, pero, para recuperar la patria tiene que dejar de ser escritor, escritor en serio."
Y después propone también que el compromiso del escritor con cualquier cosa que no sea escribir implica la ceguera que menciona Gombrowicz, sería interesante ponernos a pensar si es cierto que el escritor como tal, es la absorsión completa del ser humano que interpreta la profesión. Por una parte estoy de acuerdo en que el hecho de escribir requiere de quien lo ejecuta el tiempo libre, el tiempo ocioso y hasta el muy necesario tiempo laboral, pero por otra parte no sé si sea cierta esta idea de que el escritor es y no se hace. Propongamos entonces otra perspectiva a la discusión y digamos que todo acto de escritura es la única ceguera de la que puede cojear el escritor, una ceguera nacida desde su más intransigente egoísmo y que se propaga por todos sus lectores (futuros y pasados). Supongo que entonces todo lo que haga el escritor que no sea escribir, sería renunciar al acto de fe que lleva consigo la literatura, pues para convencerse todos los días de que vale la pena escribir hay que ser más Borges que García Marquez.
26/6/08
Plontificación
El ser humano es reflexivo, ante todo y frente a toda posibilidad que se le presente debe ser reflexivo, siempre teniendo como punto de referencia su propio egoísmo y necesidad. Resulta un poco cómico encontrarnos día con día con la obsesión natural de la supresión, el intentar constantemente evitar la reflexión como inicio del hombre para dar paso al bien común como fin único. Cambiar el principio por el fin convoca al hombre al sofisma inusitado que nos presenta, ante nosotros mismos, como eslabones naturales de una especie comunal, donde cada uno debe poner su bien particular al servicio de los demás. Sin embargo, podemos observar el fracaso de la teoría del bien común cada vez que el bien individual se manifiesta como la verdadera naturaleza humana. La filosofía ha atacado constantemente estas diversificaciones del ser humano, siempre desde la altivez antes mencionada, casi ningún filosofo importante se ha atrevido a la posibilidad del abandono, al significado que tiene el acto único de pensar frente a la posiblidad, francamente estúpida, de la generalización.
Por esta razón debemos replantearnos el individualismo como una circunstancia relativa, atada firmemente a la variabilidad del pensamiento y acto humano. Decidir dar este paso puede abrir distintas puertas para la reflexión humana, que tanta falta nos hace, y acabar finalmente con los movimientos sigilosos con los que la contención se enfrente a la total apertura humana. Es pertinente mencionar que abarcar un tema como el individualismo en un reflexión es en sí un sofisma, el individualismo no puede ser replanteado ni concretado por ningún silogismo intelectual o social, pues sería ese mismo silogismo el que acabaría con la validez que tiene el acto de ser uno por si mismo. Lejos de las similitudes, anclas obsesivas del psicólogo, tenemos frente a nosotros la posibilidad de reencontrarnos con el pensamiento unitario, objeto del que hemos huído despavoridamente desde la aparición de los medios masivos de comunicación. En este punto preciso, debemos reconocer actualmente que la comunicación se ha concluído a si misma dentro del campo positivista que significa comunicarse, dejando de lado la funcionalidad del acto mismo para dar paso a la sobrevaloración de la información por encima del sentido.
En esta sobrevaloración radica el ocaso inminente del uno, aunque paradójicamente nos presenta la oportunidad más clara para un rescate, pues al enfrentarnos constantemente con la saturación global, podemos encontar un espacio solitario enre la muchedumbre para preguntarnos ¿qué somos ahora, de lo que fuimos? Es en la pregunta misma donde está la validéz de la respuesta. Obsesionarnos con la posiblidad de no reconocernos en la respuesta del otro debe ser la fortaleza que indique que nuestras pesquisas internas son satisfactorias, alejándonos constantemente de la explicación total que nos ofrece el estudio de la psique y otros artefactos oxidados. El uno debe mantenerse por si mismo a flote frente a las infinitas posibilidades de subyugarnos ante el todo, donde encontraremos respuestas menos conflictivas pero también menos importantes. El arte actual también ha sucumbido ante la seductora idea del todo, el cosmopolita se ha levantado entre nosotros como el ciudadano ejemplar de una ciudad muda y estúpida, dejando a un lado al reflexivo solitario que desdeña la explicación que tiene a la mano para internarse en la búsqueda tortuosa de la verdad, tan verdad como pueda ser el encontrarse con uno mismo, hacía adentro y nunca más hacía el espejo.
Poniendo frente a frente al derrotado con el cosmopolita, podemos encontar en sus distintas vertientes, la riqueza infinita que nos presenta el arte como espada filosa que rebana el pesado aire con el que se satura la información actual. La división de la información solo representaría, en sí misma, el acto individual que se ha corrompido para dar paso a la manifestación global que necesitan aquellos que han negado la reflexión para dar lugar al complejo, entendiendo el complejo como la única manifestación genuina que presenta el espíritu ante la humanización global a la que nos vemos expuestos a cada paso que damos. El mundo moderno no busca revocar la soledad y la tristeza, busca convencernos de su inexistencia, de su liviandad y fragilidad, donde el hombre deja de pensar para comenzar con un aprendizaje que lo único que busca presentar es el no ser humano.
25/6/08
Un momento brutal
La poesía
Para escribir poemas,
para ser un poeta de vida apasionada y romántica
cuyos libros están en las manos de todos
y de quien hacen libros y publican retratos los periódicos,
es necesario decir las cosas que leo,
esas del corazón, de la mujer y del paisaje,
del amor fracasado y de la vida dolorosa,
en versos perfectamente medidos,
sin asonancias en el mismo verso,
con metáforas nuevas y brillantes.
La música del verso embriaga
y si uno sabe referir rotundamente su inspiración
arrancará las lágrimas del auditorio,
le comunicará sus emociones recónditas
y será coronado en certámenes y concursos.
Yo puedo hacer versos perfectos,
medirlos y evitar sus asonancias,
poemas que conmuevan a quien los lea
y que les hagan exclamar: “¡Que niño tan inteligente!”
Yo les diré entonces
que los he escrito desde que tenía once años:
No he de decirles nunca
que no he hecho sino darles la clase que he aprendido
de todos los poetas.
para hacerles creer que me conmueve lo que a ellos.
Pero en mi lecho, solo, dulcemente,
sin recuerdos, sin voz,
siento que la poesía no ha salido de mí.
Salvador Novo
24/6/08
Israel
21/6/08
Izquierda
18/6/08
Célebre
“Si no hay presidente legítimo, pues no habrá presidente de México”
16/6/08
Postura
13/6/08
Liar Liar
12/6/08
Ahora
10/6/08
¿Y la polémica, apa?
Algunos hablan del temor a la confrontación, la famosa pacificación del escritor mexicano, su impasividad ante todo lo que ocurre y ante el desmadre que arman los políticos a su alrededor; pero en realidad estamos hablando de que el escritor mexicano por fin está tomando su lugar, ha dejado de opinar y ha comenzado a escribir (la calidad de lo escrito es materia de otra polémica) desde su propia ficción. No debemos olvidar la intromisión constante del intelectual mexicano por el amplio panorama de la política nacional, el escritor no está obligado a la polémica, no debería ser parte de ninguna polémica, si no es de manera accidental. Es extraño que comencemos a creer que es tiempo de revoluciones culturales, intelectuales, retóricas; me parece aún más sospechoso que nos centremos en la posible disputa sobre este libro o el otro, cuándo lo que deberíamos considerar es que realmente no hay disputa posible. Los nichos de poder siguen perfectamente controlados por la "vanguardia" y siguen siendo atacados por la "defensa" esto no ha cambiado, si Octavio Paz falleció queda claro que su sistema de control sigue vigente, porque como escritores y personas pensantes nos conviene mantenernos dentro del sistema. Si, la resistencia también es parte de un sistema.
Quisiera encontrar motivaciones ingenuas frente a esta famosa polémica, pero por mucho que leo a los participantes me temo que la encuentro adelgazada, casi moribunda. ¿Qué debe hacer el escritor? No sé si esta pregunta tiene algún sentido, obviamente el escritor debe escribir y debe escribir lo que a él le parezca digno de ser escrito, por encima de polémicas, rastros, dobles discursos y beneficios institucionales que puedan hacer su vida más fácil. Polemizar sobre el compromiso, obligación o comportamiento del escritor es ociosidad, es ridículo, es una manera más de reforzar los cimientos de la "vanguardia", del "mundillo literario" que tanto parece apestarnos y herirnos. La exigencia de compromiso social debe ser presentada a la persona, no al escritor, porque si no somos capaces de exigir compromiso a los políticos (que reciben un salario de nuestra parte para tener dicho compromiso) ¿por qué hemos de voltear hacía nuestra materia cultural? ¿Acaso no tuvimos suficientes opiniones intelectuales durante los 70's y 80's? Quizá sea tiempo de comenzar a desmitificar al escritor y comprender, de una vez por todas, que el gremio en sí no es muy diferente de los albañiles, maestros o secretarias, ni siquiera en la manera de festejar.
Referencias:
Ira
Andrei
Alberto Chimal
Xavier Velasco
René López Villamar