martes, enero 15, 2008

La Cacería

A partir de hoy soy un perseguido. Junto con otros tantos fumadores somos víctimas de la nueva política de facismo sanitario que Don Ebrard decidió copiarse del primer mundo. Estoy de acuerdo, todo mundo tiene derecho a respirar un aire limpio, pero ese mismo derecho lo tengo yo a respirar un aire lleno de humo.


¡ Lugares exclusivos para fumadores, YA!

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