viernes, diciembre 02, 2005

La venganza de los raros

Una gripe incipiente me dejo en cama el día de ayer, aqui en un hotel de Guadalajara, dejandome con pesadillas y sueños fantásticos sobre escritores, traductoras y una que otra belleza jalisquilla. No vine para hacer revolución, tampoco para besar culos, ni siquier con la esperanza de ser publicado; vine por el gusto de ver tantas ideas y libros perfectamente acomodados.

No hay comentarios.: